la belleza de la naturaleza es sublime, solo sigue los caprichos de una madre tierra que les ofrece todo, dichosos los animales que pueden vivir en armonía con su ambiente, pero que desgracia, o que terrible equivocación somos, no nos conformamos con nuestras vidas , entonces deseamos las vidas ajenas, ¿en que pensaba la tierra, Dios, o la evolución? si al final solo somos el cáncer que odiamos.
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